2091 | ¿Un juego o una realidad?

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Año 2091, actualmente corre una prohibición en el planeta Tierra. Aun peor que la prohibición del alcohol, nadie tiene permitido jugar juegos virtuales. Comenzamos nuestra historia como Lila, quien es perseguida por violar esta normativa mundial.

Escapando de sus perseguidores, encuentra la manera de evitar la situación cuando una de las empresas más grandes que figuran en este futuro sombrío la invita a una competencia. Ella junto con otros seis de los mejores “gamers” del mundo viajarán a Calisto, una de las lunas de Júpiter, para participar en un torneo de realidad virtual.

En este juego, cada uno comanda un pequeño ejército de personas. Nuestros líderes pueden, por medio de la consola, entrar en la piel de cualquiera de sus guerreros, para cumplir las varias misiones, juntar recurso o buscar armamento. Es un juego permanente, por lo que deben alterar su tiempo de juego virtual con el tiempo de juego real, ya que no toda la acción del juego pasa en línea.

Todos los jugadores conviven dentro de una misma nave, por lo  que sus personalidades tienen un gran impacto en la competencia (y en la serie). Al menos a primera vista, la variedad de personalidades no falta, pero las alianzas y el avance del juego nos mostrará como es cada uno realmente. Por ejemplo, nuestra protagonista Lila tiene muy en claro que hará todo lo que sea necesario para ganar, por motivos que iremos descubriendo a lo largo de la serie. Otro ejemplo es Mefisto, parte de la competencia. De quienes vean la serie, algunos dirán que es simplemente un loco. Otros creerán que es un genio. Probablemente ambos tengan razón.

En los primeros días de juego conoceremos un poco más de la relación entre los protagonistas, y cómo se desarrolla el juego, su dinámica. Pero todo cambia cuando uno de los personajes descubre que la atmósfera de Calisto es respirable, y comienzan a surgir teorías que rozan lo conspiracional.